Échale una mano al sexo

Por Siski Green | Fuente: Editorial Televisa | 2013-01-11

Mujer sexy

Aprende a usar las manos y conviértete en un experto del 'arte digital' y conviértete en el mejor amante que ella conozca

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Levanta la mano si crees que eres bueno en la cama. Muy bien. ¿Pero de verdad puedes causarle un orgasmo a una chica sin quitarte los pantalones y con sólo decirle lo bella que es? Esa es una habilidad que todo el género femenino jamás terminará de agradecerte.

Tocar no es sólo el mejor de los verbos contenidos en el diccionario del sexo: ser bueno tocando, en toda la extensión de la palabra, le demuestra a las chicas que eres un maestro de las artes sexuales. A las mujeres les gustan tus manos, así que ve poniéndolas por todo su cuerpo: tanto ella como tú obtendrán una jugosa recompensa.

La estás besando, pero de alguna manera ella no parece responder.

Lo que ella está pensando: "Es lo mismo de siempre, ojalá se apurara"

Dónde pones tus manos mientras la besas puede marcar la diferencia entre encenderla o apagarla. A veces no es tu boca o lengua lo que la hace estremecerse, sino tus manos. Te aconsejamos que trates de acariciarla suavemente de arriba abajo por toda su espalda.

Te sientes apasionado, así que la sujetas por la espalda. Con fuerza.

Lo que ella está pensando: "¡No soy una muñeca inflable!"

¿Cómo saber si es el momento de un aproximamiento rápido y furioso? Mientras la besas y acaricias, acelera y procede a apretarla con fuerza. Si responde abrazándote igual de fuerte, empieza a acariciarte el trasero y presiona sus labios con firmeza contra los tuyos, está sexualmente en su punto. Si por el contrario, ella únicamente permanece entre tus brazos o incluso te pide ir más despacio, quiere decir que no se encuentra lista para este tipo de acercamiento. Tranquilo: esto toma tu tiempo, sigue acariciándola e incluso sepárala de ti un poco para provocarla.

Tus manos se mueven sobre su cuerpo, pero ella te detiene cada vez que llegas a sus muslos.

Lo que ella está pensando: "¿Estarán limpias sus manos?"

Uñas sucias o manos mal lavadas pueden ocasionarle una infección. Mantén tus uñas y manos limpias siempre. Utiliza un cortaúñas y lava tus manos hasta hacer espuma. Y lávate después de ir al baño, también. El modo en que cuidas tus manos le dice mucho de tu higiene en general. Y si quieres que se imagine tus manos sobre ella con una sonrisa, mejor lávatelas bien cada vez que puedas.

Tienes la mano entre sus piernas, pero no estás muy seguro de dónde poner los dedos, así que los pones adentro.

Lo que ella está pensando: "Juega con mis labios, por favor"

Su clítoris no es sólo es la punta que puedes ver: se extiende varios centímetros en su vagina; pero no precisamente debajo del canal vaginal donde entra tu pene, sino alrededor de sus labios mayores, que puedes estimular usando varios dedos a la vez. Utiliza un dedo húmedo para alternar entre labios mayores y menores; puedes usar toda la palma de tu mano en los labios mayores, siempre y cuando lo hagas suavemente. Sujeta toda su vulva entre tus manos y masajea el área delicadamente, como si fuera un durazno del que quisieras extraer un poco de jugo.

Tus dedos están dentro de ella, así que trabajas con las puntas de tus dedos yendo más a fondo pensando que le gustará

Lo que ella está pensando: "No siento absolutamente nada"

¿Cuántas veces debe decírtelo tu madre? Debes jugar sólo cerca de la orilla. Sólo la parte exterior de la vagina tiene terminaciones nerviosas. Si vas demasiado al fondo, ella no sentirá casi nada, y tus esfuerzos no tendrán efecto. Puedes, sin embargo, intentar estimular su Punto G, un conjunto de terminaciones nerviosas aproximadamente siete centímetros más allá de la entrada de la vagina. No funciona para todas las mujeres, pero intenta introducir un dedo al área presionando ligeramente. Y no te decepciones si no logras el efecto deseado o no la llevas al orgasmo así, en vez de eso concentra tu atención en los primeros centímetros de su vagina, donde sus sensaciones serán mucho más intensas.

Estás tan excitado que no puedes concentrarte en lo que haces

Lo que ella está pensando: "Toca mis senos, toca mi trasero... ¡Tócame toda!"

En el calentamiento previo a la penetración, e incluso en los primeros momentos del jugueteo sexual, usas tus manos bastante bien: acariciando sus senos, apretando sus nalgas, etcétera; pero en cuanto se acerca el clímax tus manos se vuelven de piedra.

El problema es que quizá ella esté cerca del orgasmo gracias a ese jugueteo previo y lo único que necesite sea un poco más de estimulación manual sobre su pecho, muslos o trasero. Así que mantente tocando su cuerpo sin llegar a sus genitales. Eso le hará saber que encuentras atractivo su cuerpo y, lo más importante, la ayudarás a llegar al orgasmo por sus propios medios. Estás usando tus dedos para provocarle un orgasmo pero ella no parece estarlo alcanzando.

Lo que ella está pensando: "Ojalá usaras la palma de tu mano" Si estás recostado junto a ella, coloca toda la palma de tu mano sobre su vulva con los dedos hacia abajo mirando hacia su trasero. Utiliza la punta de tus dedos para masajear su clítoris y la piel que lo circunda. Para varias mujeres, esta es una ruta directa al orgasmo. Si estás recostado entre sus piernas, coloca tu palma sobre sus labios vaginales y masajea la vulva completa con movimientos circulares. Cuando eche su cabeza hacia atrás y su espalda se arquee, querrá decir que lo estás haciendo bien.

Buscas, pero no logras encontrar su clítoris por ningún lado

Lo que ella está pensando: "Ya estaba ahí. ¿Por qué se movió?"

Varían en visibilidad, pero localizar un clítoris no es tan complicado: recorre con tus dedos sus labios vaginales, por dentro, hasta que llegues al punto donde los labios se unen. En ese lugar, arriba, encontrarás el clítoris: una punta carnosa que se siente más dura que la piel alrededor. Algunos dicen que se siente como una pequeña nariz, pero algunas mujeres lo tienen más grande o pequeño.

Estás feliz usando todas las técnicas digitales que conoces

Lo que ella está pensando: "Haz otra cosa"

Es demasiado fácil concentrarse exclusivamente en el clítoris y olvidarte del placer en otros lados. Así que mientras jugueteas con su "botón mágico", usa tu otra mano para estimular sus labios vaginales y su canal vaginal. Desliza suavemente tu dedo medio adentro mientras usas los otros dedos en su clítoris. Usa el pulgar si te parece más fácil. Usa el mismo ritmo tanto con su clítoris como con los dedos que tienes dentro y asegúrate de que los labios vaginales externos y su canal vaginal reciban estimulación suficiente.

Como debes saber ya, en esos lugares se encuentran muchas terminaciones nerviosas.

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